Señor Presidente, señores y señores, muy buenos días.
Hay ocasiones en la vida en las que uno no acierta a comprender cómo ha terminado haciendo algo que jamás se hubiese imaginado. Ese es mi caso en
el día de hoy. Es para mi un auténtico honor dirigirme a ustedes a
través de este pregón respondiendo a la invitación del Centro Asturiano
de Barcelona, y más aún sabiendo los ilustre nombres que me han precedido
en la tarea.
Y es un honor por varios motivos, entre ellos y de forma principal por mi
vinculación personal con la emigración. Pero también por la incipiente
relación que, a través de la cultura indiana, une al municipio asturiano
del que soy Alcalde con Cataluña, así como por la importancia
estratégica que para la Comarca del Oriente de Asturias tiene su
vinculación con Barcelona y Cataluña.
Me explico, lo primero que he de decir es que soy hijo de emigrantes, como
ya se ha dicho en mi presentación, cuestión que ha influido de manera
clara en mi vida y muy posiblemente en mi forma de ser, ya que aunque mis
padres regresaron a España desde Bélgica cuando yo sólo tenía 2 años,
toda mi familia está claramente marcada por este hecho, dividida entre dos
países aún hoy. Porque es una cuestión absolutamente incontestable que
la emigración marca durante generaciones las relaciones familiares allá donde se produce, ustedes conocen esta circunstancia de primera mano.
Y del mismo modo que nací en Bruselas, bien podría haberlo hecho en
Barcelona, pues nadie elige, obviamente, el lugar de su nacimiento. Ese fue
el caso, por ejemplo, del Vicepresidente de este centro asturiano, cuya
casa familiar está muy cerca de la mía, en un pequeño pueblo llamado
Vilde y de donde salieron mi madre y sus hermanas hacia Bruselas siendo
aún casi unas niñas.
Existe también otra circunstancia que me vincula en cierto modo a esta
ciudad, el hecho de que mi abuelo fuese uno de los miles de asturianos que
permanecieron un tiempo y terminaron aquí la Guerra Civil tras perder el
Frente del Norte.
La emigración de mediados del siglo pasado, fue un fenómeno forzado por
las pésimas circunstancias económicas de nuestra tierra en aquel momento,
cuestión que también había provocado a finales del siglo XIX y
principios del XX la primera gran oleada de viajes en busca de una vida
mejor, en ese caso hacia América.
A la vuelta de aquellos pocos que triunfaron e hicieron fortuna en América
nuestro municipio, Ribadedeva, y en especial su capital, Colombres,
comenzó su transformación de “pequeña aldea o cabañal”, como ya la
definió el cronista real Laurent Vital en su narración del paso del
emperador Carlos V por allí en 1517, a “villa de estilo colonial”, con
seguramente la mayor concentración de edificios de arquitectura indiana
por metro cuadrado de Asturias.
Esa transformación urbanística de Colombres a principios del siglo XX
vino acompañada también de servicios públicos como agua potable en red,
alcantarillado o alumbrado público, que hicieron que tuviese exactamente
los mismos servicios que cualquier gran ciudad de las de aquella época a
pesar de tener muy poca población.
Los frutos de aquella primera emigración fueron evidentes y hacen que hoy
en día, y junto a nuestra costa y playas, la “Huella indiana”, con el
Archivo de Indianos, Museo de la Emigración Asturiana a América, sea
nuestro principal atractivo turístico.
Esa sede del Archivo de Indianos es también el lugar donde se aprobó la
puesta en marcha el Primer Plan de Emigración del Principado de Asturias,
al que luego habrían de seguir dos más. Este primer plan supuso un salto
cualitativo respecto a las políticas dirigidas a que nuestra ciudadanía
del exterior pudiera compartir la vida social, cultural y económica del
Principado de Asturias y tenía como objetivo la mejora de la calidad de
vida de la población emigrada, facilitar cobertura social a los más
desfavorecidos, facilitar el retorno y muchas cosas más. Este Plan se
ratificó en el Consejo de Gobierno de Asturias que se celebró en la
Quinta Guadalupe, sede del Archivo de Indianos de Colombres el 12 de
diciembre de 2001.
Tenemos, por tanto, vocación de ser casa de acogida para todos los
asturianos y asturianas que residen fuera de Asturias cuando regresan por
unos días a nuestra patria querida y, desde ahora mismo, quedan ustedes
invitados a visitarnos y a comprobar este hecho, a repasar en el Museo de
la Emigración, a través de numerosos documentos y objetos, las historias
de los hombres y mujeres que dejaron su tierra para encontrar un nuevo
futuro. Algunos de ustedes ya lo han podido hacer y espero que sigan
repitiendo.
Pues bien, estos proyectos de potenciación de nuestra cultura indiana nos
han llevado a tener vínculos especiales con Cataluña y a colaborar con el
Ayuntamiento catalán de Begur para la puesta en marcha de proyectos
comunes como la celebración de la Feria Indiana, que va por su sexta
edición en Begur y la tercera en Ribadedeva, y que se ha convertido ya en
un referente festivo en nuestra comarca.
También desde la Mancomunidad de Concejos del Oriente de Asturias, de la
que soy Presidente y que cuenta con unos 50.000 habitantes y abarca 13
municipios, alguno de ellos tan conocidos como Cangas de Onís, Piloña,
Parres, Llanes o Ribadesella, hemos comenzado a colaborar con la Xarxa de
Municipis Indians de Catalunya, con el objetivo de poner en marcha
proyectos comunes para el desarrollo de productos turísticos.
Porque Ribadedeva y el Oriente de Asturias desarrollan hoy una fuerte
actividad turística y de servicios que da trabajo a más del 60% de su
población activa y que supone ya el 41% de las plazas de alojamiento de
todo el Principado.
Un sector de vital importancia para la comarca y que tiene en Cataluña, y
en especial en Barcelona, uno de los principales puntos de origen de las
personas que nos visitan, con un potencial de crecimiento muy grande
además y en cuya promoción son ustedes pieza fundamental porque ¿quién
va a hablar mejor y con más convicción de Asturias?
No obstante, tampoco olvidamos en nuestro trabajo comarcal la importancia
estratégica que tiene mantener una actividad agraria y pesquera todavía
importante y que es fundamental, por un lado, para conservar el típico
paisaje rural asturiano y, por otro, para obtener alguno de los manjares
fruto de ese trabajo, como los quesos de Cabrales, Beyos o Gamoneu, además
de los pescados del cantábrico.
El hecho diferencial de tener una reserva natural como es el Parque
Nacional de los Picos de Europa y unas maravillosas playas a tan sólo unos
minutos hace que en este rincón del mundo que ustedes conocen tan bien no
haya que elegir para disfrutar, sino que es posible tener ambas cosas en
cuestión de minutos. Un paraíso natural.
Y qué decir de Covadonga, el santuario mariano más antiguo de Europa,
ubicado en pleno corazón de nuestra comarca, lugar donde se funde lo
natural con lo espiritual, lo mítico con lo religioso, y que es también
el símbolo de la asturianía fuera de Asturias, como lo demuestra el hecho
de que el Centro Asturiano de Barcelona, y otros muchos repartidos por todo
el mundo, celebre estos días las fiestas en honor a la Santina.
La verdad es que este año será único para mí por haber podido asistir
doblemente a la celebración del Día de Asturias, el pasado día 8 en
Covadonga y ahora en Barcelona. Uno siente una emoción especial al
escuchar a la escolanía de Covadonga en esa preciosa ceremonia que es la
misa en la basílica y en la cueva, una sensación de pertenencia a un
pueblo orgulloso de su historia y que mantiene sus tradiciones y cultura a
través del tiempo. Esa es también la sensación que estoy experimentando
hoy aquí con ustedes, auténticos guardianes de los sentimientos de
asturianía fuera de nuestra tierrina.
Y así lo demuestra el espectacular programa de fiestas que han preparado,
que ha conseguido aunar tradición y modernidad desde el día de ayer y
hasta mañana. Tras la petición realizada por este centro, hemos podido
hacer nuestra pequeña aportación con la selección de Cortometrajes de
nuestro festival, que año a año va adquiriendo mayor prestigio y
notoriedad, algo a lo que este año ha contribuido la constitución del
Premio al Mejor Documental en el Centro Asturiano de Barcelona.
Lo cierto es que da gusto ver la cantidad de actividades que han organizado
para estas fiestas, y como lo han hecho con especial mimo, algo que sólo
refuerza la idea que ya me habían transmitido numerosas personas de que
este Centro Asturiano es uno de los más activos y dinámicos.
Por eso les agradezco su invitación para poder poner mi pequeño grano de
arena en esta celebración de asturianía, por darme la oportunidad de dar
este pregón de fiestas y permitirme, además, difundir un poco lo que
hacemos y lo que pretendemos desde Ribadedeva y el Oriente de Asturias.
En esta preciosa ciudad, moderna, cosmopolita y diversa, me han acogido
ustedes de una manera extraordinaria.
Sólo me queda darles las gracias a todos por el excelente trato que nos
han dispensado. Creo que lo mejor que puedo decirles es que me he sentido
con ustedes como en casa. Como en Asturias.
Seguramente ni la Santina me perdonaría si termino este pregón sin lanzar
los tradicionales vivas, en los cuales les pido que me acompañen con
fervor asturiano:
VIVA LA SANTINA DE COVADONGA
VIVA BARCELONA
PUXA ASTURIAS
Muchas gracias
Alejandro Reimóndez Cantero
Alcalde Presidente de Ribadedeva
Presidente de la Mancomunidad del Oriente de Asturias