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  EDITORIAL PRENSA ASTURIANA
Director: Isidoro Nicieza
Entre la Santina y la Moreneta
Pepe Monteserín ofreció el pregón en el Centro Asturiano de Barcelona con la asistencia del alcalde Jordi Hereu
 

 

Pepe Monteserín, escritor y columnista de LA NUEVA ESPAÑA, leyó ayer el pregón de las fiestas de Covadonga organizadas en Barcelona por el Centro Asturiano de la capital catalana, que cuenta con 510 socios familiares. Asistió el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, que aprovechó para celebrar con los asturianos su primer año en la Alcaldía.

Monteserín tituló su pregón «La Santina y yo» y arrancó indicando que «no es fácil hacer un pregón interesante para un público que, a renglón seguido, va a reunirse en torno a una fabada. Al menos me haré la ilusión, aunque no sea mérito mío, de que se os caiga la baba escuchándome».

El pregonero se presentó a sí mismo con una breve sinopsis biográfica al relatar que «dejé la Costa Verde de Asturias y nos mudamos a la Costa Cálida de Murcia; desde allí recé a la Santina para conseguir recalificar terrenos junto al mar, y recé para que se vendieran, y recé para que se cobraran. Fui el gerente más eficaz del mundo, y la Santina, la socia menos exigente. Regresamos a Oviedo y me fui a trabajar a Llanera, y luego a Gijón, donde dirigí la construcción de miles de viviendas, y poco después me convencieron para nombrarme consejero del Real Oviedo, donde permanecí cuatro años y donde agoté la paciencia y generosidad incondicional de la Virgen de Covadonga».
Monteserín añadió que «los asturianos que estáis aquí tenéis la suerte de disfrutar de otra perspectiva de Asturias y la posibilidad de ejercer de embajadores; del mismo modo, el pueblo que os acoge goza de la fortuna de alternar con vosotros, que guardáis en vuestro interior un talismán de excepción, si sabéis usarlo: la Santina. No deseo que olvidéis Asturias, tampoco que deje de doleros nuestra tierra, porque en estas aflicciones y fracasos nos hacemos fuertes». El pregonero concluyó destacando que «nosotros somos Asturias y es Asturias lo que contemos a nuestros hijos. Muchos asturianos grandes nacieron fuera, y muchos asturianos de nacimiento se hicieron y nos hicieron grandes viviendo lejos y avanzando hacia su riesgo para morir lejos. Asturias somos quienes la amamos, y la única manera de honrarla es honrarnos, no vivir fuera de nosotros mismos y luchar por nuestras convicciones».
El pregón se leyó en el convento de San Agustín, una de las piezas arquitectónicas más destacadas del hermoso barrio gótico barcelonés. Después, todos fueron hasta «La Cuatreada», la finca del Centro Asturiano en Sarriá, donde se entregaron los galardones denominados «Asturcones» a los socios Adelaida González Gómez y Antonio Gutiérrez Fidalgo. Francisco Hidalgo cantó «Tengo de subir al puertu» en honor de Hereu. Y, cómo no, una fabada completó la jornada. En la mesa presidencial, el alcalde, Hereu; el pregonero, Monteserín, y el presidente del Centro Asturiano, Enrique Delgado.