Centro Asturiano de Barcelona :: ACTIVIDADES SOCIALES




 

 

  EDITORIAL PRENSA ASTURIANA
Director: Isidoro Nicieza
 

OBJETIVO: BCN

JAVIER NEIRA
 

 

El Principado va a abrir en Barcelona su tercera sede exterior, después de las de Madrid y Bruselas. Pretende una oficina céntrica desde la que atraer inversiones y turistas. Esa técnica del pararrayos puede ser de doble filo, pero ¿vamos a empezar por el pesimismo? Lo fundamental, por lo visto, es el turismo, y digo yo: ¿es la mejor forma de atraer turistas abrir una sede en el corazón de BCN?

Nuestra cabeza de playa en Barcelona es el Centro Asturiano, la principal casa regional en la Ciudad Condal, ahora dirigida por trubiecos -Enrique y Jesús Delgado, Gonzalo Suárez...- , que cuenta con una finca en la ciudad, en las estribaciones del Tibidabo, con cerca de una hectárea de terreno, piscina, canchas deportivas, sede social y, sobre todo, un grupo de gente entusiasta que acude a la casa, que hace cosas, que tiene presencia en la ciudad -el pasado 8 de septiembre, dio el pregón en el Tinell la cronista oficial de Oviedo, Carmen Ruiz-Tilve- con raíces asturianas y también catalanas porque llevan allí muchos años y los hay, claro, nacidos ya en Cataluña.

El tejido humano es lo fundamental y si, encima, como es el caso, cuenta con soportes materiales tan considerables, se cuadra el círculo de la funcionalidad. Al Centro sólo le faltan los apoyos de la metrópoli -para el caso, del Principado-, que no serían regalos sino la mejor «ayuda para que te ayuden» y así salir todos ganando.

Y el apoyo mejor por redundante, porque optimiza costes y multiplica resultados, es relacionar, incluso físicamente, la nueva sede y el Centro de siempre.

Claro que si lo que se busca es un espacio ludicotemático y vistoso-céntrico donde comer con Montilla, hacerse fotos y de paso montar una exposición de cuatro paneles sobre la memoria histórica, entonces quizá lo mejor sea otra cosa. Pero se habrá perdido una gran oportunidad porque el Centro Asturiano es una perita en dulce y acabará, antes que después, en manos, por ejemplo, de la Caixa, y atrayendo turistas e inversiones de Asturias a Cataluña.