Cobijo y patrocinio también a esa espléndida
embajada de asturianía que es el Centro Asturiano de
Barcelona en cuyas instalaciones sociales y deportivas, en la
falda de la mítica cumbre barcelonesa y ubicadas en una
preciosa calle que responde al nombre de Naranjo de Bulnes,
fueron eldomingo día 21 protagonistas de un suceso singular:
la bendición solemne de una cueva, a imitación
de la de Covadonga, que es morada ya de la Santina, con sus
tres cruces, con su campana -que es campanina-, con su balconada
al «pozón», y con toda su carga de devota
protección de lo asturiano.
Misa solemne de campaña oficiada por el sacerdote salesiano,
gran amigo del Centro, Padre Amado. Bendición de imagen
y de cueva; himno de Covadonga y de Asturias.
Después, como muy bien recomienda el refranero, «de
la misa a la mesa»». Mesa en gira campestre, a lo
asturiano, con sus empanadas y tortillas, con su carne y su
sidra. Y, por sobre todo, con esos aires de gaita y esos sones
de tonada, la auténtica tonada de Asturias, en la impresionante
voz de Celestino Rozada Tamés, Tino Rozada, flamante
campeón 2008 de la Muestra de Folclore «Ciudad
de Oviedo». Todo un artista, todo un genio, en la línea
de Juanín de Mieres, de Los Cuatro Ases y de qué
sé yo cuántos más. Al atardecer, repletos
cuerpos y espíritus de esencia asturiana, pues eso: a
vitorear al Sporting.
Todo lo narrado, que por su protagonismo merece los honores
de abrir nuestro trabajo, tuvo un inicio, entre oficial y oficioso,
que es lo mismo que decir entre lo político y lo académico-festivo.
El sábado, 20 de septiembre, en en el Centro Cívico
de Sant Gervasi -preciosa edificación neomodernista asentada
sobre lo que en siglos anteriores fuera una masía- se
dio lectura al pregón de fiestas en un acto presidido
por el consejero de Economía y Hacienda de Asturias,
Jaime Rabanal; por la regidora del distrito de Sarriá,
Sara Jaurrieta; por Félix Alonso, director general de
Relaciones Institucionales de la Generalitat, y por Enrique
Delgado, presidente del Centro Asturiano de Barcelona. Honraron
el acto con su presencia, también, Katty Carreras, comisionada
del Alcalde e impulsora del Centro Cívico, y Joaquín
González Llamazares, presidente en funciones de la Federación
de Casas Regionales.
El pregón respondió al título: «Catalunya
y Asturias: Saberes y Sabores»; texto que, como podrán
deducir, buscó un paralelismo cultural e histórico
entre las cocinas de ambas regiones. Tanto el pregonero como
el señor consejero fueron obsequiados por el Ayuntamiento
y por el propio Centro Asturiano.
Y de nuevo, otra vez más -en este caso, la primera-
«de la misa a la mesa». Ensalada, fabada, turrón
en helado y canciones y más canciones a cargo de Tino
Rozada y del gaitero del Centro, un maestro del roncón
y del puntero digno sucesor de Ramón García Tuero,
aquel que nació en El Molín del Matu (en Arroes,
en Villaviciosa) y casó en Libardón, por lo que
fue conocido como El Gaiterou Libardón.
Hemos sido espectadores y testigos de lo que es y representa
el Centro Asturiano de Barcelona, También lo hemos sido
de otros, ejemplares por su trabajo y entrega en pro de Asturias
y de los asturianos como son, por ejemplo, el de Madrid y el
de Valladolid.
¡Qué instalaciones deportivas! ¡Qué
salones para actos de todo tipo -en el buen sentido de la palabra,
se entiende-! ¡Qué restaurante en oferta de nuestra
cocina popular!
Evidentemente, la junta directiva bajo la batuta de los hermanos
Delgado -Enrique y Jesús-; de Gonzalo Suárez,
entusiasta como el que más, y toda la masa social, merecen
el más fuerte ¡ixuxú! de agradecimiento
y de felicitación.
¡Pues eso!